Comenta Daniel Canomanuel en su blog un interesante artículo sobre las tendencias de compra en el mercado de la música. De su lectura, parece claro que los jugadores virtuales están mucho mejor posicionados frente a los hábitos de compra presentes y futuros que las compañías tradicionales, en las que los mayoristas y minoristas (Walmart y BestBuy en este caso) verán reducidas sus ventas de un producto físico (CD), que, dicho sea de paso, está condenado al ostracismo en un tiempo no muy lejano por la propia esencia “digital” de la música.
Pero, ¿y las discográficas? ¿De qué margen de maniobra disponen ante la desintermediación real que les plantea Internet? La verdad es que no mucho. Esto me recuerda al debate sobre lo que han tardado los grandes jugadores del mercado ERP (SAP, Oracle) en lanzar su modelo SaaS o Telefónica en ofrecer servicios de VoIP : lógicamente, su planteamiento es reaactivo, por la sencilla razón de los nuevos modelos son menos rentables que sus productos /servicios tradicionales; de no ser por pure-players online como SalesForce o Skype, respectivamente, los líderes del mercado no parecen tener mayor interés ara canibalizar sus propios productos con “soluciones innovadoras” (de ahí el dilema de los sufridos Directores de Innovación, que ven en muchos ocasiones torpedeadas sus iniciativas por sus propios compañeros).
En mi opinión, la situación es similar en el mundo de la música. Las ventas ligadas a productos físicos están siendo reemplazadas por la venta digital a través de web y móvil…..pero a costa de una reducción del tamaño del mercado total, como demuestran las previsiones proyectadas hasta 2011 en el Libro Blanco de Contenidos Digitales (de más que recomendada lectura para los interesados en el sector). La irrupción de nuevos modelos de negocio (suscripciones, pago por descarga, pago por streaming) es en detrimento de modelos tradicionales (venta de CD’s), que suponían mayor facturación y también mayor número de intervinientes….Normal que las discográficas, incumbentes del sector, no estén especialmente ilusionados con los nuevos modelos.
Conclusión: el sector musical es un sector decreciente en volumen en el medio plazo y tendrá que reinventarse para dar satisfacción a un nuevo comprador, inexistente hace 10 años. Nada impide al artista ofrecer directamente su producto colgando sus canciones en su propia web, en los principales portales de música o llegando a un acuerdo con los operadores de telefonía móvil. Al resto de los eslabones les toca rediseñar su propuesta de valor para encajar en una cadena más reducida. Y veremos lo que tardan las descargas digitales en superar en cifras al producto físico en el mercado español, situación ya real en países como Japón y Corea. Y ya sabemos que el presente de estos países es nuestro futuro.
Por cierto, las cifras del sector de videojuegos ofrecen un panorama bien distinto. Incluso el posicionamiento de los jugadores es mucho más online-oriented, como demuestran bombazos como el World of Warcraft, de la empresa Blizzard.
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Cifras de mercado del sector musical y evolución prevista
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Evolución del sector musical en EMEA
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Cifras del sector de videojuegos
Y ¿el cine? Lo dejamos para otro post.